La Benéfica como milagro, y la Bewis de la Rosa como chamana, son dos hechos tangibles que el viernes 3 de julio confluyeron en un momento mágico, revelador, preciosista, necesario, sanador y vacilón.
Y como somos de decir mucha verdad a chorro de luz, os compartimos estas golosinas para el solaz, para la envidia y para el asentimiento.
Fue un conciertazo brutal, una confraternización sensible y una celebración preciosa.
Gracias a todxs los culpables por haberlo hecho posible, muchas gracias a la parroquia por llenar el aforo, y gracias a Bewis y equipo por descargarse el alma y el arte como si tal cosa.
Fotografía @naysemeya





