Lo primero, enhorabuena por llegar a la treintena.
Por lo demás, agradecidos y satisfechos con nuestra concurrencia en la XXX edición del Festival Internacional de Folk de Plasencia.
El jueves comenzamos con el concierto de Collado, un lujo ibérico que bien podría formar parte de la asignatura de música en los coles e instis de este país además de para la salud cultural y musical de cualquier de nosotrxs. Precioso repertorio, ejecución impecable, frescura y honestidad. Maravilla.
El viernes los escoceses Breabach se marcaron una clase magistral, un conciertazo elegante y brioso en el que la contención y la dinámica se aliaron con la categoría instrumental, todo lo cual les aupó al reconocimiento y el disfrute de una multitud que llenaba el precioso recinto de Torre Lucía.
Anoche, para rubricar el programa, los vecinos portugueses de Kumpania Algazarra llegaron y vencieron con su tormenta de ritmos fanfárricos, rompe caderas, desprejuiciados aunque no exentos de mordacidad, perfectos para el desparrame.
Por todo ello, gracias.
Ojalá el año que viene volvamos a contribuir con este festival hermoso, patrimonio cultural de la península.








