El glam entra en mi vida desde una perspectiva no convencional. No entra desde el pop, ni desde el rock, nunca fui una persona mitómana. Tampoco entra en mí desde la impostura ni la artificialidad. Me acero al glam desde lo rural, desde la naturalidad.

Por eso, quizás, Tino me llegó en dos fases:

La primera, siendo yo niño, en la que me fascinaron sus temas, sus voces y juegos vocales. Y otra, siendo yo adulto y estando él ya ausente, en la que me siento fascinado por su creatividad, su envidiable ingenio y su figura icónica.

Desde ese prisma de un natural agro-glam, me dejo invadir por su espíritu para versionar dos de sus más brillantes composiciones:

Pánico en el Edén:

Me llevo este tema a un terreno más fronterizo, más folclórico; adaptándolo a 3/4 y contando con la colaboración de la voz racial de Mª Luz Cristobal Caunedo, los arreglos vocales de Femme Fetén, con Miguel Herreo y Tino Cuesta a los vientos, y el bajo y guitarra de Rubén Bada.

Embrujada:

En la que sobre una remezcla de Kresy trabajaron también los vientos de Tino Cuesta y Miguel Herrero.

El resultado es este single de doble cara: en una está Tino, su glam y su disco, y en la otra, está la racialidad y la tradición.

Fdo. Rodrigo Cuevas.

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