Júlio Resende

“Poder llevar el patrimonio musical único como lo es el Fado en un viaje de circunnavegación por todo el mundo ha sido un sueño hecho realidad que quiero perpetuar en el tiempo”. Júlio Resende.

Este músico, pianista y compositor es uno de los artistas portugueses más internacionales del momento.

Dice Salvador Sobral a propósito de Resende, “les destaco a un artista inigualable”. Sí, aparte de que Júlio Resende es la mano derecha en el cuarteto de Salvador Sobral, Resende ha acompañado en los últimos tiempos a cantantes de la envergadura de Silvia Pérez Cruz, Cuca Roseta, Ana Moura o António Zambujo, por citar a algunas figuras capitales de la canción ibérica contemporánea.

Así en un flanco destacamos su propuesta –sublime- para encarnar el alma del Fado a través de su piano mientras que por otro, nos rendirnos ante la altura de su propuesta jazzística que en la actualidad desarrolla junto al trío formado por Alexandre Frazáo a la batería y André Rosinha al contrabajo.

Aunque Resende atesora formación académica, percibió pronto cierta insatisfacción debida al margen tan estrecho para la improvisación que las partituras clásicas permiten. Este hecho derivó en su acercamiento hacia la música jazz. Posteriormente quiso llevar las hechuras libertarias del jazz hacia la música más característica de su país, el FADO -patrimonio inmaterial de la humanidad-, construyendo así un puente entre la tradición y la modernidad de tal modo que el caudal de su talento y de su genio atravesasen el género hasta hacerse solo música: esto es, fado instrumental, fado piano, alma de fado.

Pero hablando de Fado resulta imposible olvidar a la gran figura del género, a la trascendental Amália Rodrigues, a la que Resende ha tomado su espíritu y su voz como bien ha quedado reflejado en el extraordinario álbum Amália por Julio Resende, una obra magnética, colosal, plena, editada en 2013 para la cual Resende obtuvo -por vez primera- el permiso de Valentin de Carvalho para poder usar la voz original de la diva portuguesa.

“No siento la menor nostalgia. La disponibilidad y la sobreabundancia de ahora tienen sus desventajas, pero ninguna es tan grave como la escasez. Tardé años de búsqueda y perseverancia en hacerme una colección suficiente de los discos de mi inolvidable Tete Montoliu. Al pianista europeo más original que he escuchado después de él, Júlio Resende, lo descubrí hace apenas dos semanas y hoy ya tengo todos los discos que ha publicado y lo he visto tocar en vídeos de YouTube. Lo llevo conmigo en el Spotify del teléfono y me acompaña ahora mismo mientras trabajo en el portátil. Para escucharlo más despacio y de manera todavía más completa, tengo en CD dos de sus discos mejores, Amália y Fado & Further. La tecnología es tan inseparable de la percepción de la obra de arte como lo ha sido de su creación. La hora aproximada que duran cada uno de estos dos discos de Resende permite el despliegue de la improvisación al mismo tiempo que ofrece un marco de unidad temporal. Y sacarlos de la funda, ponerlos en el reproductor, escucharlos sostenidamente de principio a fin, modela y determina la escucha en un proceso equivalente a la interpretación. Cada canción aislada tiene su propia unidad suficiente, la concisión admirable de la música popular, sea un fado, un blues, un standard de Broadway, una copla española. Pero el talento del músico las va expandiendo en los juegos de la improvisación y las va hilando en una secuencia en la que se convierten en episodios de una suite.

Lo que hace Júlio Resende con el fado, tocando a solas el piano, me recuerda a lo que hace Keith Jarrett con los standards del jazz. Improvisa líneas melódicas que parecen alejarse del punto de partida hasta que se queda muy atrás, en soliloquios que dejan el tiempo en suspenso; y cuando estaba más lejos, tanteando armonías improbables y exóticas, ráfagas entrecortadas que parecen no ir a ninguna parte, entonces una sola nota, un acorde, empieza a llevarlo por el camino de vuelta, y la canción originaria aparece de nuevo, nítida y recobrada, con ese raro aire oriental de la guitarra portuguesa, con una rúbrica final en la que de golpe se hace presente la manera en la que Amália Rodrigues dice una última estrofa.“ Antonio Muñoz Molina en BABELIA de El País.

Talentoso compositor, enorme improvisador y técnicamente impecable, Júlio Resende ha actuado en infinidad de países tanto en su propuesta de FADO piano como con su formación jazzística. USA, Japón, Alemania, Francia, Méjico, Luxemburgo, Croacia, Noruega o Serbia entre otros muchos lugares de la geografía mundial aparte de su Portugal natal en donde actúa en los coliseos y festivales más importantes, caso de Gulbenkiam, CCCB o Casa da Música.

Tanto cuando improvisa el Fado como cuando compone piezas de Jazz o bien cuando versiona clásicos pop de The Beatles o de Radiohead, siempre nos encontramos ante un músico de una altura sensacional y de un cromatismo extraordinario.

Júlio Resende es una figura capital de la música contemporánea portuguesa que goza de un presente soberbio pero cuyo futuro va a deparar aún mayores cotas de reconocimiento porque su expresividad es un valor de muchos quilates y su discurso de FADO PIANO único en el mundo.

Discografía:
Da alma. 2007
Assim falava Jazzatustra. 2009
You taste like a song. 2011
Amália por Júlio Resende. 2013
Fado & Further. 2015.
Poesía homónima. Resende & Machado Vaz. 2016
Alexander Search. Poemas de Pessoa. Música de Resende. Voz de Sobral. 2017

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