Surge Carolina con un primer disco homónimo de tal calidad que más parece un trabajo de consolidación. Pero lo cierto es que Carolina se reinventa con una propuesta repleta de arte y de talento y entregando el alma de tal modo que ha conquistado sin ambages a público y a crítica.

El disco nos ensancha el alma recreando composiciones antiguas como “Um Fado Nasce”, recrea otras como la célebre “Lua Branca” de la brasileña Chiquinha Gonzaga y canta algunos fados tradicionales con las más bellas melodías de siempre (o Fado Perseguição y Fado de Santa Luzia) junto a la bellísima marcha “Marcha do Castelo”.

El álbum sorprende con una melodía original de António Zambujo y un poema de Fernando Pinto do Amaral “Balada dos Desejos impossíveis”, con un tema del prestigioso compositor y músico Mário Pacheco, etc.

Es este un trabajo que cuenta con vida propia y una belleza musical enorme. Fado que nos transporta con influencias árabes, brasileñas y de la lusofonía como bien refleja el tema “Dança”, composición de Ricardo Cruz, productor de este disco y bien conocido por haber trabajado con António Zambujo y con Ana Moura entre otros.

El disco homónimo de Carolina es un bálsamo de música portuguesa al mismo tiempo que un homenaje hondo y sentido al Fado.

Entre los músicos que participan en el álbum destacamos a Bernardo Couto y Mário Pacheco en la guitarra portuguesa, Luis Pontes en la viola de Fado y Ricardo Cruz al contrabajo, etc.

Si pudiésemos recorrer la historia del Fado a través de un solo disco bien pudiéramos escoger este trabajo de Carolina. Ella sabe cómo llevar la tradición fadista hasta nuestros días con naturalidad y modernidad

Vídeo

Compartir